Patatas confitadas y rellenas

¡Hola mis queridas veganitas y veganitos!

Las patatas confitadas son un entrante exquisito y una guarnición con mucho carácter. Las voy a rellenar de ajos tiernos con un toque de queso se patata y acabaré regándolas con una suave salsa rubia, una salsa de sabor delicado que casa perfectamente con este plato.

Confitar un alimento no es otra cosa que cocer en aceite de oliva, a muy baja temperatura. Hay que mantener una temperatura constante sin dejar que el aceite llegue, nunca, al punto de ebullición pues se convertiría en fritura. Con esta técnica conseguimos que el alimento se cocine y ablande pero sin dorarse. La temperatura para confitar está entre los 30 grados a los 90, dependiendo del tipo de alimento y de su tamaño. Y algo que también se ha de tener en cuenta es que no se añade sal hasta que el alimento esté emplatado.

Si queréis que el plato sea un espectáculo por si solo utilizad patatas moradas, ¡son una preciosidad! De hecho yo no las había probado hasta ahora, en realidad nunca antes las vi; no es que sean unas patatas para todo uso, más que nada por su precio ( tres veces más caras las pagué), pero para hacer un extra y que nos quede un plato muy llamativo vale la pena.

Pero para nada son necesarias estas pataticas moradas, porque con las normales también conseguiremos un plato 10, con buena textura y rico sabor.

en realidad lo que hace especial este plato es la manera de cocinar las patatas, la cocción lenta y suave conserva su sabor y nos regala una textura delicada y tierna .

El relleno puede variar según lo que tengamos a mano o nuestro gusto personal, yo las he probado rellenas de crema de pimientos del piquillo, y también con fuagrás vegetal, procediendo de la misma manera, se mezcla con la porción pulpa que hemos sacado al vaciar las patatas y todo igual. No sabría decir con qué relleno están mas ricas.

Unos consejos:

  • El aceite utilizado se guarda para otras preparaciones, como se ha calentado a tan baja temperatura es igual de bueno.
  • Hay que ser muy cuidadoso a la hora de vaciar las patatas y no dejar las paredes muy finas para evitar que se rompan al rellenarlas o manipularlas.
  • vigilar de manera constante el aceite para evitar que se enfríe en exceso o se caliente demasiado, para ello jugaremos un poquito con la temperatura si fuese necesario.
  • Es importante que todas las patatas sean, más o menos, del mismo tamaño y grosor, de esta manera mantendremos los mismos tiempos para todas.
  • Podéis elegir cualquier salsa que os guste, yo elegí esta porque tiene un sabor bastante suave y no enmascara demasiado el sabor de las patatas.

Y ahora lo que de verdad interesa:

Detalles

Raciones

4 personas

Tiempo de preparación

30 minutos

Tiempo de cocinado

80 minutos

Calorías

*kcal/ración

Ingredientes

  • 8 patatas medianas ( tirando a pequeñas) con una forma ovalada muy definida.

  • 1 Manojo de ajos tiernos.

  • 30g Queso vegetal rallado.

  • Aceite oliva virgen extra.

  • sal.

  • Salsa rubia:
    2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
    1/2 cebolla.
    1 diente de ajos.
    1 cucharada de harina.
    2 hojas de laurel.
    30g vino blanco.
    200g caldo de verduras o agua con una pastilla de concentrado para caldo.
    1 cucharadita de sal.

Instrucciones

  • Pelar, lavar y secar las patatas.
  • Cortar uno de los extremos para que se queden de pie, intentar igualar en altura todas las piezas.
  • Elegir un recipiente con bastante fondo, para poner las patatas derechas y que se puedan cubrir con el aceite de oliva.
  • Llenar la ollita o cazo con aceite suficiente para cubrir las patatas.
  • Encender el fuego a temperatura mínima y cocinarlas hasta que estén tiernas ( unos 40 minutos). Mantener el aceite caliente pero a baja temperatura, permitiendo solo pequeñas burbujitas.
  • Retirar del fuego las patatas, escurrirlas y esperar que se enfríen un poco.
  • Mientras esperamos que se templen, lavar y picar pequeñitos los ajos tiernos.
  • En una sartén con 2 cucharadas de aceite doramos levemente los ajos tiernos picaditos, con una pizca de sal. Reservar.
  • Vaciar las patatas por la parte superior, no mucho y con cuidado. Añadir sal por toda la superficie de las patatas. Reservar.
  • Chafar con un tenedor la pulpa que hemos extraído, añadir un poquito de sal y mezclar con los ajos tiernos pochados y el queso rallado (reservar un poco de queso para poner encima de cada patata).
  • Rellenar las patatas con la mezcla anterior.
  • Ir poniéndolas en una bandeja apta para horno.
  • Poner encima de cada patata rellena un poquito de queso rallado.
  • Calentar el horno.
  • Preparar la salsa rubia.
  • Para ello pela pica bien pequeñito y fríe los ajos y la cebolla unos minutos (la cebolla la podéis rallar).
  • Añadir la harina y dorarla un poco, sin pasarse que amarga.
  • Poner las hojas de laurel.
  • Añadir el vino blanco y esperar unos minutos para que se evapore el alcohol del vino.
  • Calentar el caldo de verdura (o el agua y deshacer la pastilla de caldo concentrado dentro de ella).
  • Añadir el caldo anterior a la sartén que contiene la cebolla, ajos, laurel, vino y harina.
  • Cocer unos minutos , hasta que la salsa espese un poco. Sacar las hojas de laurel.
  • Poner la salsa en el vaso de la turmix (o en la licuadora) y procesar hasta que quede una salsita de textura fina. Reservarla caliente o calentar en el momento de servirla.
  • Gratinar las patatas en el horno con la función grill, solo unos minutos para calentarlas.
  • Servirlas calientes con la salsa rubia.

Estas patatas confitadas y rellenas de ajos tiernos os van a hacer disfrutar de lo lindo, si, son un poco entretenidas de preparar por la manera de cocinar las patatas a baja temperatura, pero creedme si os digo que vale mucho la pena. Aprovechar cuando os reunáis amigos o familiares en torno a la mesa para servir estas delicias, se van a enamorar de su textura y su sabor. Os animo a que las preparéis.

Espero vuestros comentarios, prometo leerlos todos. Decidme de qué os parecen estas patatas confitadas a baja temperatura, y si la receta os parece interesante podéis compartirla con otras personas. Cuando las preparéis no olvidéis hacer fotitos, y si las subís a las redes sociales etiquetadme para que las pueda ver, ya sabéis @susanveggie y el hashtag #susanveggie. Adéuuuuuuu!

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