Compota de manzana

¡Hola mis queridas veganitas y veganitos!

La compota de manzana es una conserva dulce, es un postre casero de textura agradable y es el acompañamiento perfecto en desayunos y meriendas. Úntala en tostadas o galletas y muere de placer.

La palabra compota viene del francés << compote >> que significa mezcla. Es una manera de preparar la fruta muy utilizada en Francia y Alemania, donde es común utilizar la compota, no solo como un postre sino que también en platos salados, como guarnición o como parte de una salsa.

Inicialmente, al igual que las mermeladas, se empezó a elaborar para alargar la temporada de las manzanas. En la actualidad se utiliza, principalmente, para los bebés y personas mayores, por su textura fácil de ingerir y porque son muy digeribles; Si tenéis el estómago delicado la compota de manzana puede ser un postre ideal.

La compota se elabora hirviendo la fruta, entera o troceada, en agua con azúcar; a simple vista parece una mermelada, ¿no? Bueno es parecida, pero la mayor diferencia es que para preparar la compota se utiliza muy poco azúcar y también el tiempo de cocción es inferior.

Si comparamos la cantidad de azúcar, para la mermelada se utiliza un 50% mientras que en la compota se utiliza un 15% o incluso menos si la han de consumir bebés, niños o ancianos. En resumen, que la compota casera es más saludable que la mermelada y se prepara en mucho menos tiempo, 30 minutos frente a las 2 horas aproximadas de la mermelada.

La ventaja de comer fruta en compota es que al estar cocida es de mas fácil digestión, tiene una textura blandita que la hace atractiva para personas muy ancianas o bebés que empiezan con el proceso de masticación, y al ser un alimento dulce es apetecible en personas inapetentes.

Si pienso en las bondades de la compota no puedo pasar por alto que nos puede servir de ayuda en la lucha contra el estreñimiento, en este caso hay que preparar la compota de manzanas con ciruelas o una compota de peras.

Pero dejando al margen las más que comprobadas virtudes de la compota quiero que tengáis claro que es un rico alimento, que es muy económico y que le podemos dar muchos usos en la cocina.

La compota de manzana es muy utilizada como guarnición, para crear contraste y aportar un toque dulce a platos salados. Os recomiendo que uséis una cucharada de compota en el puré de patatas, le aporta un toque magnífico. Otra opción seria preparar, al estilo vegano claro, unas tortitas alemanas de patata (kartoffelpufffer) y servirlas con un poquito de compota encima o al lado.

Y ahora lo que de verdad interesa:

Detalles

Raciones

400g

Tiempo de preparación

10 minutos

Tiempo de cocinado

30 minutos

Calorías

*kcal/ración

Ingredientes

  • 2 Manzanas (500g aprox.)

  • 70g Azúcar.

  • 200ml Agua.

  • 1 Cucharadita de canela molida.

  • 2 Trocitos de piel de naranja, muy finas, solo la parte naranja.

Instrucciones

  • Lavar bien las manzanas.
  • Pelarlas y reservar la piel.
  • Poner en una ollita el agua, el azúcar, la canela y los dos trocitos de piel de naranja.
  • Remover para deshacer el azúcar y llevar a ebullición a fuego medio, unos 5 minutos, para obtener un almíbar ligero.
  • Añadir las pieles de manzana.
  • Cortar las manzanas y descorazonarlas.
  • Limpiar al máximo los corazones quitándoles el máximo posible de pulpa. Añadir los corazones al almíbar.
  • Cortar en cuadraditos la pulpa de las manzanas.
  • Añadir los cuadraditos al almíbar. Tapar con una tapadera. Cocinar unos 30 minutos a fuego lento.
  • Retirar del fuego y poner la compota en un plato u otro recipiente un poco amplio.
  • Retirar de la compota las pieles de naranja, las de las manzanas y los corazones.
  • Consumir tibia o fría.

Puede que os preguntéis por qué carajo añado las pieles y corazones de las manzanas para preparar la compota, pues os lo explico: resulta que en la piel y en mayor cantidad en el corazón, esta una sustancia llamada Pectina que es una fibra natural, esta actúa como gelificante, es decir que si cocemos la fruta con la piel y el corazón obtendremos una textura más espesa y gelatinosa en la compota casera.

Ya sabéis muchas cosas sobre la compota y sus usos en la cocina, así como sus beneficios. Ya podéis poneros manos a la obra y hacer esta rica y casera compota de manzana a la que podéis sacarle mucho partido, desayuno, merienda, postre, guarnición… ¡A gusto del consumidor!

Por si no he sido suficientemente pesada os voy a dejar también la video receta : ) Quizás os mole escuchar mi voz ; )

Decidme de qué os parece esta receta y explicarme ¿ cómo os comeréis esta compota, sola, tal cual a cucharadas, untada sobre unas galletitas o como guarnición? si os parece interesante os animo a compartirla con otras personas.

Espero vuestros comentarios, prometo leerlos todos. No olvidéis hacer fotitos, y si las subís a las redes sociales etiquetadme para que las pueda ver, ya sabéis @susanveggie y el hashtag #susanveggie. Adéuuuuuuu!

PD: la piedra-plato de pizarra negra es un recuerdo que me traje del Tourmalet, un paso montañoso localizado en el centro de los Pirineos franceses. Soy muy fan de las piedras y siempre que puedo, cuando no estoy en un paraje protegido, cojo alguna piedra para tenerla de recuerdo.

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