Pensamientos y comida

¡Hola mis queridas veganitas y veganitos!

Hoy no es un gran día, me arriesgo a decir que no es ni un pequeño día, solo es un día de Diciembre en el que los datos de las infecciones por coronavirus no son muy alentadoras (aquí en Europa esperamos con ansia el día 27 para que empiecen las vacunaciones).

Y como veis no estoy lo que se dice muy espitosa. Estoy un poco choff (bueno un mucho). Estoy todavía en la cama, son las 10h de un domingo sin sol, triste y gris, de Diciembre. Sigo retozando en la cama, no tengo ganas de saludar este feo día.

Los días grises absorben mi energía como si de un oscuro depredador se tratase. Siento mi cuerpo oprimido, desinflado, como un pedazo de tela que el viento dejó donde el no quiere estar.

Salgo de la cama con la esperanza que el desayuno me cambie el chip. Mi amante, mi esposo, mi amigo, mi compañero me ha prometido traer churros (porras), porque el sabe lo mucho que me gustan. Voy a la ducha, que dicen que limpia tus neuras y activa la energía.

Bien, ya estoy lista para el desayuno, acaba de llegar. Si, huele a churros calentitos, vale, ¡esto empieza a parecer un domingo!

Después del desayuno me animo a salir. Aunque es domingo los comercios están abiertos, expectantes por ver si venden algo para las fiestas de Navidad y no pierden tanto con los continuos cierres y restricciones anti covid. Poder gastar me anima; saber que no todo el dinero que entra en casa se necesita para pagar facturas me llena de ilusión.

Aprovecho para pasear un poco. Tengo mucha suerte de vivir en la montaña y cerca de la playa, mis dos pasiones : caminar descalza por la arena de la playa y pasear por senderos soleados, entre arboles y arbustos.

Ya más animada, nos sentamos en una terraza y nos premiamos con una cerveza. Ha salido el sol y elijo una mesa donde aprovecho para recargar mis energías con su luz y su calorcito. No entiendo como se puede vivir en países donde el buen tiempo dura tan poquito o pasan mucho tiempo casi sin ver el sol. Mi medio melón : ) me explica que están acostumbrados porque han nacido allí… pero no me convence, yo he nacido con las cuatro estaciones (bien definidas) y no me acostumbro a la llegada del otoño ni a la falta de horas de luz del invierno.

Ya en casa, hemos decidido comer rico y haremos verduritas al horno, ¡la comida al horno sale deliciosa!

Ingredientes

  • 1/4 Calabaza.

  • 1 Cebolla.

  • 1/2 Calabacín.

  • 1 Tomate.

  • 1 Zanahoria.

  • 1 Pimiento verde.

  • 1 Pimiento rojo.

  • 2 Alcachofas.

  • 2 Patatas.

  • Aceite de oliva, sal, pimienta negra molida y romero fresco (2 ramitas).

  • Para la picada:
    – 2 Dientes de ajos.
    – 1 Ramita de perejil.
    – 2 Rebanadas de pan frito.
    – 25g Almendras tostadas.
    – 200ml Agua o vino blanco o caldo de verduras.
    – 1 Pizca de sal.

Instrucciones

  • Lavar las verduras, el perejil y el romero.
  • Precalentar el horno a 190 grados centígrados.
  • Poner una bandeja amplia, apta para horno, con un poco de aceite de oliva.
  • Cortar, pelar y quitar las semillas de la calabaza. Hacer gajos de unos 3 cm. ponerlos en la bandeja ya engrasada.
  • Quitar las hojas más duras de las alcachofas, cortarlas a gajos y pelar el tronquito. Poner en la bandeja.
  • Pelar las patatas y la cebolla. Cortar en gajos y poner en la bandeja.
  • Cortar los pimientos en trozos grandes y quitarles las semillas. Poner en la bandeja.
  • Cortar el tomate en rodajas de 3cm y poner en la bandeja.
  • Poner sal y pimienta negra molida por encima de todas las verduras.
  • Deshojar las ramitas de de romero y ponerlas por encima de las verduras.
  • Meter la bandeja con todas la verduras en el horno, a media altura.
  • Cocinar durante 20 minutos, calor solo abajo, a 190 grados centígrados.
  • Hacer la picada:
    .. Pelar los ajos y freírlos enteros.
    .. Freír las rebanadas de pan.
    .. Poner en el vaso de la batidora las almendras tostadas, los ajos, el pan, el perejil, la pizca de sal y el agua o vino o caldo de verduras.
    .. Triturar todo.
  • Pasados los 20 minutos sacar la bandeja del horno y añadir la picada por encima de todas las verduras.
  • Volver a meter la bandeja en el horno.
  • Cocinar otros 10 minutos más (orientativo) pero ahora con calor arriba y abajo.
  • Sacar del horno cuando estén un poquito doradas las verduras, solo un poquito. Servir.

Normalmente siempre pongo patatas, pero como veis en las fotos, hoy las he olvidado y no me he percatado hasta el momento de servir jajaja. Podéis acompañar estas verduras al horno con butifarra vegana, seitán, tofu macerado, heüra… Con lo que os venga de gusto. Lo podéis cocinar junto con las verduras.

Ya veis que cosa más fácil de hacer, sin complicaciones pero muy rico. Para vuestros días complicados, para cuando no queréis dedicar mucho tiempo a la cocina pero queréis una comidita que os alegre el día. Adéuuuuuuu!

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